26/4/09

MOTIVOS PARA NO ENAMORARSE


Desgraciadamente el enamoramiento es algo que sucede en nuestras vidas y es inevitable, porque sin buscarlo, el amor aparece.

Cuando uno se enamora está expuesto a sufrir, a ser rechazado, desilusionado, engañado, abandonado, lastimado y manipulado, además te pones estúpido y vulnerable.

El amor hace que gastes el doble de plata, que veas películas que no te gustan, que hagas mimos después de la situación, que te sacrifiques por cosas que ni te calientan, pero como a la otra persona le hace bien lo haces, que el domingo te bañes y el lunes estés más cansado que lo habitual.

Al estar solo no soñas despierto, no vivís en el limbo, no gastas tus fuerzas en suspiros, no derramas lágrimas, no te celan, sos libre, y no extrañas.

25/4/09

TENGO DECIDIDO RETRASAR EL FINAL

Nada dura lo que uno quisiera, nada es eterno o infinito. La vida al fin parece que me está sonriendo. Después de recorrer infinidad de caminos y de caerme en los mismos pozos, parece que estoy encontrando el mío. Me cansé de la deriva, del naufragio, de la nada…

Me siento bien, sin problemas, sin odio, sin reproches, sin quejas, en equilibrio. Pero al final del día siento un leve dolor, como que no puedo aceptar que mis cosas estén en orden. ¿Tanto cuesta estar bien? ¿Tan poco creíble es?

Siempre pienso que no hay bien que por mal no venga (sí, a la inversa del dicho popular…), entonces, ¿tengo que esperar que llegué lo malo? ¡Pues no quiero!

Entre el dolor y la nada, elijo el dolor, ¿sino qué sentido tendría vivir? Prefiero arriesgarme, aunque ya no sé si es un riesgo el que estoy corriendo, porque la vida en parte es hallar placer, pero también dolor.

Este último mes ha sido uno de los más felices que puedo recordar, pero me resulta imposible no pensar que todo se va a ir a la mierda… es así, es un sentimiento involuntario.

Por lo pronto, trataré de retrasar lo tristemente esperado, y tratar de cambiar los putos axiomas que generalmente me acompañan.

11/4/09

EL DORO ES UN MANICERO – Breve historia de una vendetta

Hace varios años conocí a un pelotudo, lamentablemente lo supe bastante tarde.
El muchacho me parecía una persona correcta, educada, culta, atractiva, como para nombrar solo algunos adjetivos.
La cuestión es que nunca llegamos a algo en concreto; solo nos besamos en reiteradas ocasiones, o como me gusta decirle, chapábamos.

Con el paso del tiempo dejé de verlo, sin motivo alguno. Me enteré, a través de amigos y conocidos en común, que este desagradable ser humano, estaba corriendo el rumor de que habíamos estado en “situación” (entiéndase clavar), que yo era bastante puta y que hacia todo lo que él me pedía.
No me importa que los hombres cuenten o dejen de contar lo que hacen, cada uno es libre de decir lo que quiere, pero siempre y cuando sea verdad.

Ante tales absurdas mentiras, mi ira alcanzo grandes alturas.

Al poco tiempo lo encuentro en uno de los pocos pubs que hay en mi ciudad-pueblo de origen.
El, estando con sus amigos jugando al pool, me ve entrar y se acerca a saludarme.
Por supuesto que con mi mejor sonrisa de falsedad, lo saludé. Fuimos a la barra y tomamos unas cervezas.
Entre palo que va y palo que viene, nos vamos a su casa.
Empezamos a chapar, le saqué la remera y el pantalón. No está de más decir que dicha persona tenía la temperatura por las nubes…
Una vez que se sacó su última prenda, me alejé un poco, le miré su “miembro” erecto y, con una gran sonrisa en mi cara, le dije: ¡JAJAJA! ¡ESO ES UNA MINIATURA!, ¿ACASO TENÉS FRÍO?
Automáticamente, “eso” desapareció de la faz de la tierra, como si la vergüenza lo hubiese escondido… No puedo explicar la expresión del humillado; nunca había visto a una persona tan avergonzada.
Me voy de su casa y vuelvo al pub con mis amigos. El nunca regreso.

En las siguientes semanas me dediqué a contar lo sucedido, entre amigos y conocidos. En el buzón de mensajes de voz del celular grabé lo siguiente: ¡El doro es un manicero! Cabe destacar que era una persona muy popular, no había quien no lo conociera.
Por varios fines de semana, su presencia brilló de ausencia entre las noches.

Como a los 3 años vuelvo a hablar con él. Me pidió disculpas por todas las mentiras innecesarias que había derramado. Le acepté su disculpa y le dije que yo no iba a hacer lo mismo, porque no estaba arrepentida de lo que había dicho; que gracias a eso obtuve mi disculpa.

9/4/09

¡ SALÍ CON ESTA !

Ayer, siendo las 23:30 horas, suena mi celular y no reconocí el número.

- ¿Hola?
- ¡Hola Yoyi!, ¿cómo estás?
- Eh… bien, ¿y vos? ¿Quién habla?
- ¡Yo boluda!
- ¿?
- ¡Laura!
- ¿?
- ¡De la facultad!
- ¡Ahhh!, ¿cómo estás che? (todavía mi cerebro no procesaba bien quien era)
- En casa, tomando una cerveza.
- Mira que bueno.
- ¿Qué haces hoy a la noche?, ¿querés salir? ¡Estoy aburrida!
- Uh, gracias Lau, pero a la mañana laburo. ¿Y si lo llamas a tu novio?
- Es que se fue a San Martín, yo me voy el viernes.
- Ah. Lo dejamos para la próxima, ¿te parece?
- Bueno dale. Besos.
- Besos, chau.

A esta clase de personas me dan ganas de matarla. En la puta vida hablamos, siquiera registro quien es; no reconozco su voz y no tengo su celular guardado en el mío, y pretende que por una noche seamos “amigas”. ¿Pero por qué no te vas a la re putisíma madre que te parió, y te dejas de joder? ¿Me llamas porque tu novio no está? ¡Anda a cagar! Jodete, mejor estar soltera y tener varios huesos.

7/4/09

VEJETE QUERIDO

Después de la muerte del Vejete, mi amigo, gran amigo, profesor, compañero de trabajo y mi confidente, no puede volver a entrar a su casa. Cada vez que paso, doy vuelta la cara, no soporto saber que no está más, que no le puedo hablar, que no puedo tomar con él, que no puedo romperle las pelotas y que no puedo abrazarlo.

La cuestión es que acabo de ver una foto de la perra que era de él y me está haciendo recordar muchas cosas.
La cantidad de mañanas, tardes y noches juntas, los pendejos hijos de puta que iban a clases de apoyo, el maldito desorden, la tozudez, su amistad…

Pensé o creí haber superado su ida, pero no. Confieso que mientras escribo esto, estoy llorando de bronca, de impotencia, de angustia. Me doy cuenta de que extraño todo eso, y que a la vez quiero decirle que lo odio, por pelotudo, por no haberse cuidado más.

MALENTENDIDO

Hace unos días se produjo una tergiversación en mi vida. Momentos de angustia y bronca al mismo tiempo. ¿Será que uno no es claro al hablar, o al aclarar?

El susodicho en cuestión me hizo sentir así, pero no fue su intención, sólo fue la limadura momentánea de mi cabeza que proceso eso, aunque pensándolo bien no fue la locura, sino las que siempre están, torturándome con sus palabras, advertencias e incoherencias.
Hoy decidí darle un fin, creo que es positivo. No más voces, no las quiero en mi vida. No me permiten “ser”.

Aunque ¿qué es el “ser”?, ¿ser yo? Si no sé ni quién soy, ¿cómo voy a saber qué es ser yo? Ya lo dije anteriormente, me desconozco, pero me doy cuenta que para bien, y eso me está gustando.

6/4/09

HEIDI VUELA EN LOS ALPES SUIZOS

Otro análisis de un viejo dibujo animado.

Abuelito dime tú, qué sonidos son los que oigo yo.
(Heidi es bipolar, esquizofrénica, o está drogada)

Abuelito dime tú, por qué yo en la nube voy.
(Heidi está drogada y alucina; está volando)

Dime por qué el aire huele así, dime por qué yo soy tan feliz,
(Heidi percibe el olor a faso en los Alpes Suizos)

abuelito, nunca yo de ti me alejaré.
(Heidi no quiere alejarse de su abuelo, porque él le facilita las drogas)

Abuelito dime tú, lo que dice el viento en su canción.
(Heidi sigue drogada)

Abuelito dime tú, por qué llovió, por qué nevó.
(Heidi no va a la escuela, de hacerlo, podría preguntarle a su maestra)

Dime por qué somos blancos, dime por qué soy tan feliz,
(Heidi es racista)

abuelito...

CONCLUSIONES:

- Heidi fuma marihuana y hachis; por eso vive eufóricamente alegre.
- El abuelo vende drogas; ¿cómo es posible que siendo jubilado, pueda pagar un chalet en los Alpes Suizos?
- Heidi es ignorante y racista.

EL VALOR DEL ANILLO

Es un cuento que me gusta mucho, dicen que el autor es Bucay (lo odio), pero tengo mis dudas...

-Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe, bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?

El maestro sin mirarlo le dijo:

-Cuanto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después... – y haciendo una larga pausa agregó- si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

-E...encantado, maestro –titubeó el joven, pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.

-Bien – asintió el maestro. Se quitó el anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho agregó – toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete antes y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.

El joven tomó el anillo y partió.
Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes.
Estos lo miraban con algún interés hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.

Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y solo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.

Después de ofrecer su joya a toda persona que pasaba por el mercado – más de cien personas – y abatido por su fracaso, montó su caballo y regreso.

Cuanto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro! Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.

Entró en la habitación.

- Maestro – dijo – lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.

- Qué importante lo que dijiste, joven amigo – contestó sonriente el maestro – debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar.

El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego dijo:

- Dile al maestro muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más de 58 monedas de oro por su anillo.

- ¡¿¿58 monedas??! – exclamó el joven.

-sí – replicó el joyero – yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... Si la venta es urgente...

El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.

- Siéntate – dijo el maestro después de escucharlo - . Tú eres como este anillo: una joya valiosa y única. Y como tal, solo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?

Y diciendo esto volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.

5/4/09

AXIOMA CUMPLIDO

Y sí, al final paso...

Mi lista de rechazos era bastante completa; familia, amigos y entorno. Pero ahora le sumo otro ítem; quien me interesa.

Una vez que quiero y logro abrirme, que reconozco cuanto me cuesta, que doy lo que puedo, y que permito que me conozcan, se cumple lo que siempre temo.

Ya no me quedan ganas, más no puedo ni quiero soportar. Creo no estar equivocada en que es mejor estar solo, no decepcionas y no te decepcionan.
No fuerzo más nada, conozco de memoria el resultado.

Hoy, mis días de avance, han quedado en la nada; me siento peor que antes.

No quiero tus razones, me quedo con lo que pienso, porque así es como me hiciste sentir.

Concluyo con una frase de un amigo: “la gente me quiere hasta que me conoce”.

4/4/09

EL HIJO GAY DE GODZILLA


Hace años escuche una letra de Barney mientras cuidaba a unos primos. Desde ese día empecé a prestarle más atención a los mensajes que aportan los actuales dibujos animados.

LETRA Y ANÁLISIS:

Barney es un dinosaurio, que vive en nuestra mente, y cuando se hace grande, es realmente sorprendente!
(hay que fumar para ver a Barney y apreciar su inmensidad).

El le brinda su amistad a grandes y pequeños, después de la escuela, juegan todos muy contentos!
(es pedófilo, después de la escuela, espera a los chicos para llevarlos a su bulo).

Barney nos enseña muchos juegos divertidos, el ABC y el 123, también son tus amigos!
( te inicia sexualmente, el ABC es atrás, boca y calladito; te da por atrás, usa tu boca para satisfacerse, y que ni se te ocurra comentarlo con tus padres).

Barney viene a jugar cuando lo necesitas, el también te ayudara si crees en fantasías!
(te enseña a usar a la gente; sólo cuando necesitas algo).

CONCLUSIONES:

- Es un show para chicos con problemas de orientación sexual y carencias afectivas.
- Siempre sonriendo, siendo optimista, te hipnotiza al punto de idiotizarte, para cogerte.
- Su piel es púrpura con panza verde y manchas verdes en el culo, se pinta las uñas de amarillo; por lo tanto es putazo.
- Promueve las drogas.
- Te enseña a ser forro.